Tallanvor
Cabalga en un gris abarrotado para presentar formalmente a los líderes de ambos partidos antes de retirarse para ponerse de pie junto a las pancartas.
Entra en el acueducto con entusiasmo y cautela, prometiendo no heroísmos, ya que busca llegar antes a Maighdin.
Toma Maighdin de Aldin y la sostiene contra su pecho mientras le susurra, aliviada de que sólo está agotada.